lunes, 3 de abril de 2017

#1

La noche estaba oscura, pocas luces llegaban hasta donde nos encontrábamos. La luna nos brindaba la poca la luz con la que nos manteníamos mirándonos a los ojos. Fue en ese momento cuando lo supe, incluso con dos cervezas arriba. Él estaba ahí, no para guiarme en la oscuridad, sino para acompañarme.
-El amor se trata de eso - dijo - se trata de acompañar, de caminar al lado

Entonces comprendí que quería caminar a su lado, sin importar que tan lejos nos llevara, sin importar si llovía, sí hacía calor o si la tarde estaba fresca. Quería estar a su lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

#7

  Querida extraña #7   Dublin, Marzo 2024  Querida extraña,  Probablemente te preguntas donde estuve todo este tiempo y por qué no te escrib...